Mensaje P. Tony Salinas

miércoles, 13 de agosto de 2014
Al encuentro de la Palabra
“Señor socórreme” (Mt 15,21-28 - XX Domingo del Tiempo Ordinario)

            Si el domingo pasado es Pedro, judío y jefe de la primitiva iglesia cristiana, que grita “Señor sálvanos”, en este domingo es la mujer cananea, que refleja las dos condiciones de total fragilidad (el ser mujer y extranjera), quien le pide “socórreme”. Considerando la fresca redacción que le da Mateo, ya podemos suponer que el relato, señala como en la Iglesia de los orígenes se vivió con fuertes tensiones el problema de la admisión de los paganos a las mesa espiritual del único pueblo de Dios, como quedó confirmado por el debate en el Concilio de Jerusalén (Hch 15) y por la polémica de Pablo y contra Pablo precisamente sobre este argumento. “Cananea”: se llamaban cananeos a los fenicios que vivían en el territorio ocupado después por los hebreos. Esta designación arcaica indica que la mujer, aunque pagana, vive entre las israelitas.
            La narración aparece con unos matices bastante rudos podemos decir, ya que el comportamiento de Jesús con la mujer cananea refleja la tradicional actitud de los judíos para con los paganos, tratando a la mujer como “perro” infiel (“no está bien tomar el pan de los hijos para echarlo a los perros). Por lo tanto no hay que pensar en Jesús con actitudes totalmente desalmado que actúa sin escrúpulos ante la súplica que pide la mujer y que sus discípulos le han comunicado. Toda la narración se desarrolla con la finalidad de resaltar la gran fe de una madre, que vence todos los obstáculos que pueda encontrar. Ella acude a la misericordia que se pueda encontrar en el Maestro de Galilea, ya que por misericordia entendemos la disponibilidad de devolver las deudas de nuestras obligaciones interpersonales. Tener misericordia significa pagar las propias obligaciones para con los demás. Aquí, la razón por la que Jesús debe actuar con misericordia es su condición de “Hijo de David”. Sin embargo, como Hijo de David, sus obligaciones están limitadas a “las ovejas perdidas de la casa de Israel” (v.24).
            En el v. 23 los discípulos le dicen a Jesús “Atiéndela” (en griego apoluson autên). El verbo significa no sólo “despedir/despachar”, sino también atender a una súplica, conceder una gracia. La aparente repulsa de Jesús estimula la fe de la mujer pagana. Aun reconociendo que no tiene derecho a pedir ayuda, espera obtenerla.
            La integración de los paganos en el reino, o, lo que es lo mismo, en el Israel mesiánico, tendrá lugar después de la muerte de Jesús. Así pues, al final, el gesto de Cristo y en la fe de la Iglesia emerge nítidamente que la salvación no tiene límites raciales, espaciales o culturales, sino que pasa a través de la conciencia de todo hombre, su libertad y su fe. Caerán, entonces, las barreras y “vendrán de occidente y oriente para sentarse a la mesa en el Reino de Dios” (Mt 8,11) y la Iglesia será “una multitud inmensa de toda nación, raza, pueblo y lengua” (Ap 7,9).
            La liturgia de hoy es pues, un renovado llamado dirigido a la Iglesia para que sea capaz de vencer la tentación de la autodefensa, de la mezquindad, del cómodo encerrarse en un horizonte tranquilo y sereno, hecho de voces conocidas. Es un llamado a la acción misionera, al diálogo, al compromiso ecuménico, pero siempre en la constancia y en la fidelidad a las exigencias fundamentales del Reino de Dios y al mensaje evangélico en su pureza.
           


Radio Catolica

Descarga nuestra aplicación

Páginas vistas en total

Visitas


contadores

gif maker

Clic más Información

Visita Nuestro Blog

picasion.com

Comentario Palabra de Dios

picasion.com

Leccionario para Matrimonio

El Evangelio meditado
El alimento que permanece para la vida eternaEl alimento que permanece para la vida eterna
Juan. 6,22-29. Pascua. Ayúdame Señor a buscarte a Ti como único alimento que permanece para la vida eterna.
Contenido provisto por:
Catholic.net
El Santo de hoy
El Santo de hoyBasilisa y Anastasia, Santas
Nobles romanas mártires, 15 de abril
Contenido provisto por:
Catholic.net
Reflexión para hoy
Anclado en la esperanzaAnclado en la esperanza
A veces quedamos anclados en el pasado, inmovilizados por la pena ante lo sucedido. Una y otra vez nos lamemos la herida.
Contenido provisto por:
Catholic.net
Tema Controvertido
Tú, yo, ¿adoramos al Señor?Tú, yo, ¿adoramos al Señor?
Texto completo de la homilía del Santo Padre Francisco del III Domingo de Pascua en la Basílica de San Pablo Extramuros. 14-04-2013
Contenido provisto por:
Catholic.net

Google+ Seguidores

Síguenos en tu correo

Traductor

Google+ Badge

Entradas populares

Buscar este blog